Villalva de los Barros (Badajoz).
16 de agosto de 2008.
V edición Maratón Camino a la Perdición.
En primer lugar felicitar a la organización del evento por cuanto pudimos disfrutar de un auténtico día de mountain bike.
Partíamos temprano para Villalba de los Barros en Badajoz como siempre con la ilusión puesta en realizar una nueva prueba que desconocíamos. Desconocíamos nosotros y la gran mayoría de los participantes de esta edición. Lo pintaban como algo extremadamente difícil y había en la salida cierta expectación por descubrir que tenía de cierto esa información. En el cajón de salida había buen ambiente. Sin quererlo nos habíamos colocado la "representación andaluza" juntos: los Canina Bike (Jaén), los Semar Élite (Granada), los Cañoñazo de Paterna (Huelva),... también participaba Zambrano, el niño de Dos Hermanas del C.C. Bellavista que ganó en la 1ª edición Hermanados Ruta de la Primavera de tan gratos recuerdos.
Cuando se dio la salida se transitó brevemente por Villalva y rápidamente salimos al campo donde sorprendentemente no se impuso un ritmo alto en los primeros km, pero en el km 7-8 dijeron los máquinas vamos y adiós...
Me había marcado como objetivo bajar de las 6 horas ya que en teoría el perfil no parecía tan duro como lo planteaban y si el primero el año pasado tardó 5:36h algo raro debía haber.
El recorrido en general era algo rompepiernas, no tiene grandes y prolongadas subidas pero eran trabajosas y el terreno con muchas piedras las hacía difíciles. En general es un buen recorrido con diversidad de tipos de terreno. Muy entretenido ya que contaba con algunas trialeras de echarte la bici al hombro directamente. La temida subida a La Lapa no era muy larga (menos de 1,5 km) pero si realmente dura de echar pié a tierra en algún tramo. Supongo que los primeros no se bajaron ni a beber agua al final. Resumiendo: en dureza puede compararse con Paterna con una mezcla de trileras tipo Cartaya y los tramos finales con pistas como La Palma.
Tomarían la salida unas 220-230 personas. En los primeros km me situé en un grupito que formaríamos entre los 30-40 primeros. En el km 30 vino el primer contratiempo ya que sufrí una caida sin apenas consecuencias físicas pero que me inutilizó el freno delantero al salirse la manilla del émbolo del freno. Pensé en dejarlo ya que sin frenos con garantías no se podía seguir esta carrera. Afortunadamente el padre de Zambrano que se encontraba viéndonos pasar en ese punto me ayudo a colocarlo en su sitio y pude continuar. Me vuelvo a montar en la bici con los nervios propios de la caída y el tiempo perdido y me distraigo comprobando que todo funcione: el freno, el cuentakm que voló, etc,... los rasguños de mi pierna y el hombro con el porrazo, etc,... y me paso una indicación. La primera cagada. Cuando me doy cuenta de que por allí no era ya había recorrido más de 3 km. Vuelta y a seguir. Me acordé de Tharsis cuando a falta de 5 km para la meta haciendo una de mis mejores carreras la cagué de la misma forma. Tardé en volver a entrar en carrera y coger nuevamente el ritmo apropiado. Lo que más rabia me dio fue perder el grupito con el que rodaba desde el principio. Hasta el km 80 todo transcurría nuevamente normal. Haciendo una media que me llevaría a meta en menos de 5:20h sobradamente. Me repetía mentalmente los cálculos porque imaginaba que los primeros no harían mucho más de 4 horas, tal y como ocurrió al final, por lo que no tenía explicación lo que sucediera el año pasado con 5:36h.
Aquí empezó la verdadera cagada del día. Después de picar en el control nº 6 y faltando unos 20 km me vuelvo a despistar esta vez creo que siguiendo a otro corredor. Lanzado como iba en ese tramo tomé un camino equivocado y cuando me quiero dar cuenta y después de varios km noto que nadie viene y ni va, al Canina Bike lo había perdido, me cruzo con otros en sentido contrario yo bajando rápidamente y ellos subiendo no me da tiempo preguntarles, (más tarde descubrí que eran los que estaban haciendo la ruta mediana) a lo lejos veo un quad de la organización (creo), continuo y llego a un cruce con señalizaciones de la carrera. Pensé que estaba salvado. Pregunto a uno por la ruta larga y me indica en cierta dirección. ¿Por allí otra vez? Por fin veo a gente de la carrera delante mía. Les doy caza fácilmente. Que raro. Este terrero me suena desgraciadamente. Yo ya he pasado por aquí. Me fijo en sus dorsales y sólo llevan marcado hasta el control nº 4 y yo ya llevo marcados 6 puntos. HORROR. La volví a cagar!!!. Era consciente nuevamente de que me había vuelto a equivocar. Al carajo otra prueba. ¿Qué hago? ¿Me vuelvo? Después de unos momentos de duda en un cruce donde pude optar por corregir la equivocación o repetir recorrido completo, decidí seguir repitiendo el recorrido para intentar dar caza a Pedro y David que ya si debían haber pasado por allí. Efectivamente cuando llego por segunda vez al punto de control 5 estaba Pedro allí. El sorprendido, los del control sorprendido, y yo acarajotado. Al instante cogimos a David que se había adelantado un poco y desde ese momento me dediqué a acompañarlos hasta meta. Volví a pasar otra vez por al punto de control 6 y comprobé más tarde donde la había cagado. No era por falta de señalización, fue por seguir al de delante sin mirar. Señores: hay que estar muy atentos siempre. Para más coraje los km que faltaban eran muy favorables, los km fáciles de la carrera. La terminamos. Pedro con dificultades y a David tampoco le sobraban muchas fuerzas.
Partíamos temprano para Villalba de los Barros en Badajoz como siempre con la ilusión puesta en realizar una nueva prueba que desconocíamos. Desconocíamos nosotros y la gran mayoría de los participantes de esta edición. Lo pintaban como algo extremadamente difícil y había en la salida cierta expectación por descubrir que tenía de cierto esa información. En el cajón de salida había buen ambiente. Sin quererlo nos habíamos colocado la "representación andaluza" juntos: los Canina Bike (Jaén), los Semar Élite (Granada), los Cañoñazo de Paterna (Huelva),... también participaba Zambrano, el niño de Dos Hermanas del C.C. Bellavista que ganó en la 1ª edición Hermanados Ruta de la Primavera de tan gratos recuerdos.
Cuando se dio la salida se transitó brevemente por Villalva y rápidamente salimos al campo donde sorprendentemente no se impuso un ritmo alto en los primeros km, pero en el km 7-8 dijeron los máquinas vamos y adiós...
Me había marcado como objetivo bajar de las 6 horas ya que en teoría el perfil no parecía tan duro como lo planteaban y si el primero el año pasado tardó 5:36h algo raro debía haber.
El recorrido en general era algo rompepiernas, no tiene grandes y prolongadas subidas pero eran trabajosas y el terreno con muchas piedras las hacía difíciles. En general es un buen recorrido con diversidad de tipos de terreno. Muy entretenido ya que contaba con algunas trialeras de echarte la bici al hombro directamente. La temida subida a La Lapa no era muy larga (menos de 1,5 km) pero si realmente dura de echar pié a tierra en algún tramo. Supongo que los primeros no se bajaron ni a beber agua al final. Resumiendo: en dureza puede compararse con Paterna con una mezcla de trileras tipo Cartaya y los tramos finales con pistas como La Palma.
Tomarían la salida unas 220-230 personas. En los primeros km me situé en un grupito que formaríamos entre los 30-40 primeros. En el km 30 vino el primer contratiempo ya que sufrí una caida sin apenas consecuencias físicas pero que me inutilizó el freno delantero al salirse la manilla del émbolo del freno. Pensé en dejarlo ya que sin frenos con garantías no se podía seguir esta carrera. Afortunadamente el padre de Zambrano que se encontraba viéndonos pasar en ese punto me ayudo a colocarlo en su sitio y pude continuar. Me vuelvo a montar en la bici con los nervios propios de la caída y el tiempo perdido y me distraigo comprobando que todo funcione: el freno, el cuentakm que voló, etc,... los rasguños de mi pierna y el hombro con el porrazo, etc,... y me paso una indicación. La primera cagada. Cuando me doy cuenta de que por allí no era ya había recorrido más de 3 km. Vuelta y a seguir. Me acordé de Tharsis cuando a falta de 5 km para la meta haciendo una de mis mejores carreras la cagué de la misma forma. Tardé en volver a entrar en carrera y coger nuevamente el ritmo apropiado. Lo que más rabia me dio fue perder el grupito con el que rodaba desde el principio. Hasta el km 80 todo transcurría nuevamente normal. Haciendo una media que me llevaría a meta en menos de 5:20h sobradamente. Me repetía mentalmente los cálculos porque imaginaba que los primeros no harían mucho más de 4 horas, tal y como ocurrió al final, por lo que no tenía explicación lo que sucediera el año pasado con 5:36h.
Aquí empezó la verdadera cagada del día. Después de picar en el control nº 6 y faltando unos 20 km me vuelvo a despistar esta vez creo que siguiendo a otro corredor. Lanzado como iba en ese tramo tomé un camino equivocado y cuando me quiero dar cuenta y después de varios km noto que nadie viene y ni va, al Canina Bike lo había perdido, me cruzo con otros en sentido contrario yo bajando rápidamente y ellos subiendo no me da tiempo preguntarles, (más tarde descubrí que eran los que estaban haciendo la ruta mediana) a lo lejos veo un quad de la organización (creo), continuo y llego a un cruce con señalizaciones de la carrera. Pensé que estaba salvado. Pregunto a uno por la ruta larga y me indica en cierta dirección. ¿Por allí otra vez? Por fin veo a gente de la carrera delante mía. Les doy caza fácilmente. Que raro. Este terrero me suena desgraciadamente. Yo ya he pasado por aquí. Me fijo en sus dorsales y sólo llevan marcado hasta el control nº 4 y yo ya llevo marcados 6 puntos. HORROR. La volví a cagar!!!. Era consciente nuevamente de que me había vuelto a equivocar. Al carajo otra prueba. ¿Qué hago? ¿Me vuelvo? Después de unos momentos de duda en un cruce donde pude optar por corregir la equivocación o repetir recorrido completo, decidí seguir repitiendo el recorrido para intentar dar caza a Pedro y David que ya si debían haber pasado por allí. Efectivamente cuando llego por segunda vez al punto de control 5 estaba Pedro allí. El sorprendido, los del control sorprendido, y yo acarajotado. Al instante cogimos a David que se había adelantado un poco y desde ese momento me dediqué a acompañarlos hasta meta. Volví a pasar otra vez por al punto de control 6 y comprobé más tarde donde la había cagado. No era por falta de señalización, fue por seguir al de delante sin mirar. Señores: hay que estar muy atentos siempre. Para más coraje los km que faltaban eran muy favorables, los km fáciles de la carrera. La terminamos. Pedro con dificultades y a David tampoco le sobraban muchas fuerzas.
En la entrega de trofeos nos llevamos la grata sorpresa de que David fue premiado por la categoría de minusvalía. Como de los 6 participantes con grado de minusvalía inscritos sólo él terminó la organización le dio los tres lotes de esa categoría de productos de Extremadura.
Nuevamente a aprender.
Saludos, Manolo.


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